Casi todos los sistemas de amortiguación, y
de absorción de impactos que utilizamos actualmente, son bastante
efectivos, pero se limitan a absorber la fuerza del golpe, y toda la
fuerza que no es absorbida por el sistema, se transmite al habitáculo
que se intenta proteger, en la misma dirección, en la que se recibe el
golpe.
Lo que diferencia a este, de los demás,
es que no solo absorbe la mayor parte del impacto, como los otros, sino
que, la fuerza que no ha podido ser absorbida por el elemento destinado
a ello, la transmite al habitáculo en un ángulo de 90º, con lo cual la
fuerza recibida por el habitáculo, es ninguna, salvo que se supere la
capacidad total de absorción del sistema, como en todos los demás.
Además de ser más efectivo, es bastante
más simple, pues tiene muy pocos elementos, y es fácilmente aplicable a
cualquier parte de la seguridad pasiva del vehículo.